EL LAPIZ DE LA NATURALEZA

EL LAPIZ DE LA NATURALEZA

24 de Octubre  - 
23 de Noviembre

  • MARTA CHIRINO, Physallis
    lápiz sobre papel | 45 x 36.5 cm
  • MARTA CHIRINO, Ramas de granado
    lápiz sobre papel | 117 x 92 cm
  • MARTA CHIRINO, Homenaje a Mucha
    lápiz sobre papel | 50 x 40 cm
  • GARCIA ALVAREZ, Membrillero 9
    óleo sobre lienzo | 130 x 162 cm
  • JAVIER RIAÑO, Botánico 2
    óleo sobre lienzo | 150 x 300 cm
  • JAVIER RIAÑO, Botánico 1
    óleo sobre lienzo | 150 x 300 cm
  • MARIA ESCALONA, Paisaje 3
    óleo sobre tabla | 35.5 x 14.5 cm
  • JUAN LARA, Bosque I de la Serie Miradas
    tintas diluidas y carbón prensado sobre papel japonés | 115 x 190 cm
  • JUAN LARA, La sombra
    tintas diluidas y carbón prensado sobre papel japonés | 53 x 77 cm
  • MARIA ESCALONA, Paisaje 2
    óleo sobre tabla | 40 x 40 cm
  • JUAN LARA, Lugares I
    fotograbado papel Incisioni 310 gr. | 43 x 46 cm
  • MARTA CHIRINO, Nerium Oleander
    grabado a sangre s/ papel japonés Kitakata 36 gr. ed. de 40 | 48.5 x 38.5 cm
  • MARTA CHIRINO, Piña
    lápiz sobre papel | 61 x 50 cm
  • JUAN LARA, Lugares II
    fotograbado papel Incisioni 310 gr. | 43 x 46 cm
  • JUAN LARA, Continuidad de los Bosques I
    fotograbado papel Hahnemuhle 350 gr. | 41 x 114 cm
  • JUAN LARA, Lugares III
    fotograbado papel Incisioni 310 gr. | 43 x 46 cm
  • JUAN LARA, La rama
    tintas diluidas y carbón prensado sobre papel japonés | 53 x 98 cm
  • JUAN LARA, Lugares IV
    fotograbado papel Incisioni 310 gr. | 43 x 46 cm
  • JAVIER RIAÑO, Invernadero 1
    óleo sobre lienzo | 150 cm diámetro
  • GARCIA ALVAREZ, Encina 2
    óleo sobre lienzo | 97 x 130 cm
  • JAVIER RIAÑO, Invernadero 2
    óleo sobre lienzo | 150 cm diámetro
  • MARTA CHIRINO, Dellilium nº 4
    grabado en plancha fotopolímero s/ papel japonés. 40 carpetas. Nueve grabados numerados del I al IX | 52 x 54 cm
  • MARIA ESCALONA, Paisaje 1
    óleo sobre tabla | 39 x 15.5 cm
  • MARTA CHIRINO, Dellilium nº 5
    grabado en plancha fotopolímero s/ papel japonés. 40 carpetas. Nueve grabados numerados del I al IX | 52 x 54 cm
  • GARCIA ALVAREZ, Cerezo 1
    óleo sobre lienzo | 89.5 x 200 cm
  • MARTA CHIRINO, Dellilium nº 7
    grabado en plancha fotopolímero s/ papel japonés. 40 carpetas. Nueve grabados numerados del I al IX | 52 x 54 cm
  • GARCIA ALVAREZ, Cerezo 2
    óleo sobre lienzo | 89.5 x 200 cm
  • GARCIA ALVAREZ, Membrillero 8
    óleo sobre lienzo | 130 x 162 cm
  • MARTA CHIRINO, Jara
    grabado en plancha fotopolímero, ed. de 40 | 21 x 28 cm

EL LAPIZ DE LA NATURALEZA

La exposición

Me pregunto, ¿cómo podríamos recuperar alguna escena que permanezca intacta tal y como la pudieron ver nuestros antepasados hace millones de años? Pocas cosas quedan inmutables al paso del tiempo, quizás sólo la contemplación de imágenes del mar o el cielo nos hagan especular con esa idea. Es en la naturaleza donde podemos encontrar aquello que nos invita a pensar que no somos tan prioritarios.

Me interesa la visión del paisaje como emoción de la mirada, como una contemplación anhelada desde la memoria . Mirar para pensar, para soñar, mirar tan lejos donde ni siquiera la vista alcanza, contemplar la inmensidad y tratar de capturarla. Al igual que el poeta trato de expresar lo particular y dejar entrever lo universal. No me propongo representar la naturaleza pero sí algunas de las sensaciones que me provoca.

The Pencil of Nature, de Henri Fox Talbot, es el primer libro publicado con fotografías. En él se habla de la naturaleza a través de la luz y la sombra, a éstas primeras fotografías las llamó “dibujos fotogénicos” y de aquí partirá la idea del negativo capaz de reproducir imágenes, la revolución de la fotografía.

De alguna manera, y al igual que para Talbot, la fotografía es un medio que me permite dibujar a través de la técnica y crear imágenes próximas a la sensibilidad artística tratando de establecer un lugar entre la fotografía y el dibujo para la recuperación de experiencias atemporales.

En un mundo moderno de desarrollo técnico frenético, de políticas y guerras busco simplemente un espacio para la contemplación.

Juan Lara

Busco la inspiración en el mundo vegetal, en sus formas cuya belleza me seduce e induce a un dibujo en el que trato de reflejar su esencia intemporal.

Tras dejarme arrastrar por la pasión de lo encontrado, quiero conocer en profundidad lo que tengo ante mis ojos. Descubrir las estructuras que al ensamblarse permiten al individuo mantenerse erguido, o sus órganos reproductivos tan diminutos...a veces, sorprenderme ante los granos de polen que como perlas se adhieren a los estilos…

Y se construye mi obra, en un horizonte casi ausente en el que presento los estadios del desarrollo del ser vivo: nacimiento, plenitud y/o muerte, mientras me acompaña en el acto libre de la creación, un tiempo hermoso y diferente en el que no hay premura por terminar.

Marta Chirino

Membrilleros, Cerezos, El Bosque de los Sueños, La Luz del Bosque, El Mar de la Memoria, Bosque recortado, El Jardín nevado, La Graciosa, La Barra, Jardín en Otoño, Valle del Jerte, Arce, Floración, Dragos, Volcanes, El Hierro, Bajo el Mar, De la orilla al Horizonte, Las Flores del Mar, Spring in New York, Personajes en el Jardín, Landscape, Energía…

No es un hecho casual que todos estos títulos de las Series realizadas a lo largo de estos últimos cuarenta años tengan una relación directa con la Naturaleza, unas veces cercana, soñada o deseada; otras almacenadas en la memoria y en los recuerdos de una infancia junto al mar o en la montaña.

En los últimos años la relación de la obra con la Naturaleza se ha visto mas reforzada al trasladar el estudio a la Sierra de Madrid y vivir en sintonía con las estaciones, sintiendo y traduciendo las sensaciones que me producen estos cambios. El estudio de la luz al atardecer y su incidencia en el color ha sido una constante, una forma de vivir que ha hecho que la pintura sea mas sosegada y reflexiva. Un dialogo visual con las transformaciones de un paisaje cercano. Representaciones llevadas al lienzo, a la fotografía o dibujando en el iPad, siempre en la búsqueda de nuevos códigos que me permitan poder seguir dialogando con la Naturaleza.

García Alvarez.

Parte de una generación de artistas que reivindicaron la pintura figurativa en el arte contemporáneo Javier Riaño (Bilbao, 1959) coqueteó durante los años ochenta y principios de los noventa con el hiperrealismo. Sin embargo, tras casi una década y media obsesionado con llevar el detalle al lienzo, decidió romper con la plasmación fidedigna de la realidad para comenzar a hacer un tipo de obra más liviana en la representación en la que, además, renunciaba al color para adoptar una gama de marrones que a modo de escala de grises le servía para no desviarse del estudio pictórico de su nuevo objetivo: la luz.

Como todas las rupturas, con el paso de los años esta postura se ha matizado. Poco a poco, Javier Riaño ha ido relajando la radicalidad de su planteamiento primero, incorporando gradualmente de nuevo el color a sus obras. Pero lo ha hecho, eso sí, imponiendo una jerarquía en la que el color ha quedado siempre supeditado a la luz. El mayor ejemplo de esto es la serie de pinturas en las que Riaño recrea jardines botánicos, invernaderos y paisajes en los que el verde (y los amarillos) de las plantas se suma a la gama de marrones que habitualmente trabaja en sus obras de interiores. En estas piezas que ahora presenta en la Galería Ansorena, la profusión de formas de las plantas contrasta con la sobriedad de las líneas geométricas de las arquitecturas, sí, pero lo fundamental es que este desbordamiento de la exhuberancia de la naturaleza sobre la constricción de la piedra es que permite un conjunto de juegos de luces imposibles en los interiores sobrios que habitualmente recrea Javier Riaño en sus obras.

Galder Reguera

Es una cuestión de temperatura cuando nos detenemos enfrente. Las nubes están velando el sueño de un paisaje dormido, la superficie viene vibrando desde el fondo desdibujando el horizonte, pero la vista se va acostumbrando poco a poco, como a la niebla, como nuestra piel al aire frío y quieto que viene de la tierra negra. Los ojos adivinan casas y más árboles, leemos las páginas de la pintura, de ese espacio misterioso y silencioso, ya no hace tanto frío, estamos a gusto, sigamos adelante; adentrémonos en él.

Maria Escalona

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